Existen millares de ingredientes utilizados en productos cosméticos. El Diario Oficial de la Unión Europea tiene publicado un listado interminable de sustancias, de las cuales un % muy pequeño han sido evaluadas como tóxicas. Aún así, otra gran mayoría no han sido estudiadas, por lo que no se sabe con certeza qué efectos pueden llegar a tener en nuestro organismo.

Pero ¿qué pasa con el resto de sustancias? Cada día surgen nuevos compuestos que son añadidos a cremas, maquillaje, productos de higiene y tintes capilares…

En el post de hoy queremos aclarar algunos conceptos para saber distinguir un tinte natural de uno que no lo es, por mucho que en el envase aparezcan escritas palabras como “natural”, “bio”, “vegetal”…

Aclarando conceptos…

¿Qué es el INCI?

Es el nombre que se utiliza a nivel internacional para nombrar a todos los ingredientes de un cosmético. Su composición aparece en orden descendente en % de cantidad de cada ingrediente.

El INCI nos informa, casi de manera transparente, de los ingredientes de una formulación, destapando la realidad de los supuestos naturales.

No nos gusta el “Greenwhashing”

Vivimos en la era de lo visual, de lo llamativo, de un marketing que disfraza la realidad de muchos aspectos… y en cosmética no iba a ser menos.

En el sector de la cosmética ecológica nos enfrentamos en muchas ocasiones a lo que la wikipedia define claramente:

Greenwashing (del inglés green, verde, y whitewash, blanquear o encubrir), ecoblanqueamiento, lavado verde o lavado de imagen verde es una forma de propaganda en la que se realiza márketing verde de manera engañosa para promover la percepción de que los productos, objetivos o políticas de una organización son respetuosos con el medio ambiente con el fin de aumentar sus beneficios.

Mientras que el greenwashing no es una práctica nueva, su uso sí ha aumentado en los últimos años para satisfacer la demanda de los consumidores que buscan productos y servicios respetuosos con el medio ambiente, agravándose el problema debido a la laxitud de las agencias reguladoras.

Creemos que carece de bastante ética que una empresa pueda engañar al consumidor al nombrar que un producto es natural o vegetal, sólo porque alguno de sus ingredientes así lo sean (en porcentajes minúsculos), y el resto sean de síntesis. Y más teniendo en cuenta que muchas sustancias que, ni tan siquiera imaginamos, son aplicadas en nuestra piel y están relacionadas con muchas afecciones de nuestra salud.

Pero sin una base legislativa más clara y con menos ambigüedades, el panorama no parece avanzar demasiado…

STOP AL GREENWASHING

Siguiendo con el tema que nos ocupa sobre los ingredientes en tintes capilares, vamos a detenernos en seguir aclarando algunos conceptos:

  • Lo que nos ponemos en la piel en forma de cosméticos incluyen, en muchos casos, ingredientes que ayudan a la penetración de otros ingredientes. Nuestra piel los absorbe a través de la dermis, de los poros y de los folículos pilosos.
  • Utilizamos diariamente muchos productos, así la suma porcentual de cada ingrediente es acumulativa. No vale eso de justificar la mínima presencia de sustancias sospechosas como tóxicas por estar en proporciones muy pequeñas.
  • Que en la caja de un producto aparezcan palabras como “vegetal”, “natural”, “con ingredientes vegetales”, “bio” no significa que no contenga otras sustancias de origen sintético y además consideradas como tóxicas.
  • No existe una ley que indique que se entiende como producto natural y/o ecológico, por eso algunas certificadoras, asociaciones o fabricantes han creado normativas privadas que regulan este tipo de productos. Lo que conocemos como sellos certificadores de cosmética ecológica.
  • Legalmente la definición de producto cosmético es: toda sustancia o preparado destinado a ser puesto en contacto con las diversas partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistemas pilosos y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto y/o corregir los olores corporales y/ protegerlos o mantenerlos en buen estado.

Sobre la coloración química para el cabello…

Nuestro color natural del cabello viene determinado por los pigmentos capilares (melanina) depositados en la corteza del cabello (córtex). Estos pigmentos son visibles a través de la cutícula que es transparente.  Del córtex dependen la elasticidad y la resistencia del cabello.

La capa externa del cabello es la cutícula y está compuesta por una serie de células de queratina (proteína) superpuestas que son una barrera de “protección”.

APLICACIÓN TINTE SINTÉTICO

La coloración química permanente o semipermante destruye, abre y levanta las cutículas para que la corteza (donde está nuestro color del cabello) quede al descubierto, pueda destruir los pigmentos naturales y se fijen los pigmentos de síntesis.

Para que este proceso se lleve a cabo, la coloración química emplea un buen número de sustancias, que pueden resultar bastante tóxicas para nuestra salud.

La coloración a base de plantas exclusivamente, no destruye la cutícula ni altera el color natural. Los pigmentos de las plantas se fijan a nivel externo de manera que esos pigmentos se adhieren entre las capas de queratina.

¿Qué ingredientes se utilizan en la coloración química? ¿Qué efectos pueden tener en nuestro organismo?

 Los tintes capilares pueden ser sintéticos, metálicos o vegetales.

TINTES METÁLICOS

Los tintes metálicos basan sus fórmulas en sales metálicas, generalmente sales de plata (Silver Nitrate) y sales de plomo, aunque también se pueden añadir sales de otros metales para ampliar la carta de colores. Van asociadas con un activador, que al reaccionar con la sal metálica, forma el óxido del metal. Siempre se comercializan por separado y se mezclan cuando se va a aplicar el tinte.

La legislación actual sólo permite utilizar el nitrato de plata para teñir cejas y pestañas.

El acetato de plomo se utiliza como tinte capilar progresivo. Reaccionan con la propia química del cabello para tornarlo más oscuro. Al ser sales tóxicas, la legislación establece ciertas restricciones en su aplicación y concentración. Están en desuso por su incompatibilidad en procesos químicos como las decoloraciones ya que el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) se altera a nivel oxidación y puede dañar la fibra capilar en exceso, o en alisados o permanentes porque pueden las sales metálicas pueden bloquear el proceso químico.

  • Acetato de plomo: sal metálica colorante utilizada generalmente para oscurecer las canas y el cabello. Se ha prohibido su uso en tintes capilares.
    • Algunas nomenclaturas en el INCI:  ACETIC ACID, LEAD SALT, LEAD DIACETATE, LEAD SALT ACETIC ACID, PLUMBOUS ACETATE, ACETATE DE PLOMB (FRENCH), DIBASIC LEAD ACETATE, LEAD DIACETATE, LEAD DIBASIC ACETATE, LEAD (2+) ACETATE; LEAD (II) ACETATE
    • Algunos problemas de salud: Clasificado como tóxico reproductivo.

Se ha demostrado que dejan el cabello mate, seco, áspero y se rompe con facilidad.

En el siguiente post hablaremos sobre los ingredientes más habituales que incluyen los tintes sintéticos, algunas de la afecciones que pueden causar en nuestro organismo y además, incluiremos un listado de más de 100 sustancias permitidas pero con restricciones en los tintes capilares. Para que no se os escape ni un ingrediente del INCI.