Hoy desde La Rueda Natural, os vamos a hablar del sol y los solares aprovechando que estamos en los meses de vacaciones que es cuando más nos exponemos al nuestro astro rey. Empezaremos por hablar de los tipos de rayos que emite el Sol y la peligrosidad, pero también los beneficios de cada uno de ellos.

Primero hablaremos de la más inofensiva o inocua de ellas, la radiación visible, la única de las emitidas por el Sol que podemos ver según la configuración de nuestros ojos humanos. La longitud de onda va de los 360 nanómetros con la que nuestros ojos captan el color violeta hasta los 760 nanómetros en la que captamos el color rojo, y en medio de esas dos medidas están el resto de colores del arcoiris. La radiación o luz visible atraviesa bastante bien la atmósfera limpia, pero cuando hay nubes o polvo de contaminación parte de esa luz es absorbida o reflejada al exterior, y por ello los días son más grises ya que parte del espectro del arcoiris no llega a nuestros ojos.

Espectro electromagnético

Espectro electromagnético

La segunda radiación menos dañina del sol son los rayos Infrarrojos, que nos llega en forma de calor, que sentimos cuando estamos al sol o junto cualquier cuerpo caliente, la longitud de esas ondas es más larga de 760 nanómetros hasta un milímetro. Son unas ondas con poca energía asociada, de las que nos llega muy pocas de las emitidas, ya que la mayor parte se queda retenida en la atmósfera y es reflejada al exterior. La radiación infrarroja que entra rebota una y otra vez de la superficie a la atmósfera calentando el planeta, gracias a este calor la vida es posible. La Tierra al calentarse también emite radiación infrarroja, como cualquier cuerpo caliente, que en parte expulsa al exterior. Lo malo es que con los gases contaminantes que hemos estado emitiendo la atmósfera es mucho más densa y parte de la radiación que  emitimos no la podemos reflejar fuera, nos la quedamos,  lo que hace efecto invernadero y el calentamiento global. Sin la atmósfera nos llegarían todos los rayos infrarrojos emitidos por el sol y el calor sería insoportable, no habría vida en la tierra. Como curiosidad os diremos que algunos reptiles como las serpientes pueden “ver” este tipo de radiación, lo que les permite cazar de forma más certera incluso de noche o sin luz.

radiaciones

El otro tipo de radiación solar, el más perjudicial, son los rayos Ultra Violeta, los de longitud de onda más pequeña de los tres y los que llevan mayor energía asociada. Según su longitud de onda son más o menos peligrosos y dañinos:

  • Rayos Ultra Violeta de onda larga o rayos UVA. Tienen una longitud de onda de 320-400 nanómetros. Cuando llegan a muestra piel atraviesan la epidermis y llegan hasta la dermis (capa más profunda de la piel), son los menos energéticos de los UV pero aún así lo suficiente para excitar nuestros melanocitos que producen una pigmentación que llamamos bronceado, y también causan el envejecimiento prematuro.
  • Rayos Ultra Violeta de onda media o rayos UVB. Parte son absorbidos por la atmósfera y la capa de ozono. Su longitud de onda es de 290-300 nanómetros pero tienen más energía que los anteriores de manera que aunque solo llegan hasta la epidermis, la capa más superficial de la piel, son los principales causantes de las quemaduras y los cánceres cutáneos. En la parte positiva está que son los que nos permiten realizar la síntesis de vitamina D necesaria para tener unos huesos fuertes. Por eso de vez en cuando es aconsejable tomar el sol sin protección solar a primera hora del día, cuando hay una menor incidencia de los rayos solares.
  • Rayos Ultra Violeta de onda corta o rayos UVC: Su longitud de onda está entre 200 y 290 nanómetros. Son los de mayor energía y son muy peligrosos para la salud porque pueden causar importantes lesiones como la ceguera. No llegan a la Tierra al ser retenidos en su totalidad por la capa de ozono, de ahí la vital importancia en preservarla, ya que de ella depende nuestra vida.

Y aunque muchos creamos que en los días nublados el riesgo de exposición a los rayos UV, es menor porque no vemos el sol, no nos debemos fiar, ya que la mayoría de nubes dejan pasar casi todos los rayos UV o, aún peor, hacen de espejo o lupa y multiplican sus daños. Las nubes sí absorben más la radiación infrarroja. La radiación infrarroja potencia los efectos dañinos de los rayos UV. Para que veáis como pueden ser de dañinos estos rayos para nuestras células, tanto los Infrarrojos como los UV se usan para esterilizar algunos alimentos, el agua o utensilios de quirófano sin tener que usar aditivos químicos.

Ahora ya sabemos un poco más de las radiaciones solares a las que nos vemos expuestos, en el próximo post en La Rueda Natural os hablaremos de los maravillosos productos que tenemos para protegeros de los dañinos rayos UV.

¡¡Saludos!!